31.8.11

"GNOSIS, CONOCIMIENTO SAGRADO"
Conferencia


   A lo largo de los tiempos los seres humanos hemos bebido en múltiples y variadas copas, el vino del conocimiento que da la sabiduría. Hemos intentado conservar este vino en barricas de muy distinto tamaño y forma, sin lograr impedir que se corrompa. ¿Le sucede quizás igual que al agua? Mientras esta fluye mantiene su pureza esencial, influencias externas aparte. Pero cuando permanece embalsada o estancada se va corrompiendo poco a poco.

   Todo aquello que es sagrado lo es por encima de todo. Las formas, modas, costumbres, códigos morales, etc. cambian. Pueden disfrazar y desvirtuar algo que en esencia permanece puro, pero nunca podrán esconderlo del todo para el buscador incansable. La Gnosis eterna, el vino del conocimiento, es algo sagrado que corre por las venas del alma del mundo. Jamás podremos mancillar algo tan puro, no obstante si puede ocurrir y ocurre, que al expresarse a través de nosotros termine siendo manipulada, dogmatizada, quitándole su naturaleza pura y sagrada. Los seres humanos estamos sujetos a intereses egoístas aun incluso por bien de los demás. Tenemos dentro de nosotros algo que corrompe el vino de la Gnosis, algo que llega a ser tan sutil que es difícil a veces distinguirlo. La Gnosis se va actualizando para expresarse a través de nosotros mismos con el resurgir de las diferentes épocas. La búsqueda de la Gnosis es interior. La expresión de la misma exterior. La Gnosis por si misma es sagrada, su expresión lo será en la medida nos mantengamos puros e íntegros. Se juzga a la Gnosis por la expresión que hacen algunos de ella. La expresión da pie a interpretaciones variables, no obstante si llegamos a su esencia, encontramos que es fija e inmutable.


   Todas las escuelas de regeneración espiritual han bebido de una corriente esencial común a todas ellas independientemente de las épocas y los lugares. Todas las culturas y sus diferentes escuelas han bebido el vino de la Gnosis. Cada una ha adoptado un modo de expresar esta embriaguez celestial. Quien no va más allá de la forma no logra captarla. Quien no busca sin descanso la sangre que corre por su propia alma jamás podrá ser partícipe del vino que como sangre diamantina, corre por el alma del mundo.


   Aquellos que en sacrificio de si mismos buscan la semejanza de todas las cosas, empiezan a recorrer el sendero que lleva a beber del vino de la Gnosis. Aquellos que ya no buscan ser distintos ni remarcarse como diferentes, aquellos que sienten su alma gritando dentro de ellos, entonando el canto a la batalla contra todo lo que la oprime y ahoga, esos empiezan a despertar a la Gnosis que busca a quien llenar, para a través de nosotros poderse expresar en el mundo.


   Que la Gnosis Eterna nazca en nuestros corazones en estos tiempos tan especiales.




   "Indubitablemente, la revelación legítima tiene sus basamentos irrefutables, irrebatibles, en la Auto-Gnosis. La revelación gnóstica es siempre inmediata, directa, intuitiva; excluye radicalmente a las operaciones intelectuales de tipo subjetivo y nada tiene que ver con la experiencia y ensamble de datos fundamentalmente sensoriales".

   "La Gnosis, como conocimiento revelador y por ende conocimiento salvador, es el proceso íntimo mediante el cual la voluntad de lo divino, que habita en cada uno de nos, como Pneuma trascendental, presiona sobre la psiquis humana con el propósito muy definido: el logro de su autorrealización".

   "La revelación gnóstica es perturbación, asombro y hasta temor, pues es una verdad inmediata que irrumpe como un relámpago en la noche, iluminando la cámara oscura de nuestra ignorancia ilustrada, donde durante muchas encarnaciones hemos estado hospedados. Él llega como ladrón en la noche y cuando menos le esperamos. «Si se posee la Gnosis de los grandes misterios arcaicos es porque al dinamismo revelador del Ser algunos hombres muy santos lograron aproximarse debido a su lealtad doctrinaria»". 

   "La posesión específica de la Gnosis va siempre acompañada de cierta actitud de extranjería o extrañeza ante este mundo mayávico ilusorio".

   "Conocerse a sí mismo es haber logrado la identificación con su propio Ser divinal".
Samael Aun Weor.